Hay momentos en los que decir “confía en Dios” parece sencillo.
Practicarlo puede ser mucho más difícil.
¿Qué ocurre cuando nuestros planes fracasan?
¿Qué hacemos cuando no sabemos qué sucederá mañana?
Confianza no significa certeza sobre el resultado
Confiar en Dios no significa conocer exactamente cómo terminará cada situación.
La confianza bíblica se dirige al carácter de Dios más que a nuestra capacidad para predecir acontecimientos.
Proverbios y la confianza
Proverbios 3 enseña a confiar en el Señor y advierte acerca de depender exclusivamente de nuestro propio entendimiento.
Esto no significa dejar de pensar.
La propia literatura sapiencial celebra la prudencia y la sabiduría.
El mensaje consiste en reconocer que nuestra perspectiva es limitada.
Cuando nuestros planes cambian
Los planes son importantes.
Pero necesitamos aprender a mantener cierta flexibilidad.
Una puerta cerrada puede obligarnos a reconsiderar nuestras decisiones.
Una espera puede desarrollar paciencia.
Una dificultad puede enseñarnos algo que anteriormente ignorábamos.
Esto no significa que todo acontecimiento doloroso sea bueno, sino que podemos buscar una respuesta sabia incluso en circunstancias difíciles.
Recuerda el pasado
Cuando tengas dificultades para confiar, recuerda situaciones anteriores que lograste atravesar.
También puedes estudiar relatos bíblicos de personas que tuvieron que esperar.
Haz lo que está bajo tu responsabilidad
Confiar en Dios no significa permanecer inmóvil.
Si tienes que tomar una decisión, investiga.
Si cometiste un error, corrígelo.
Si necesitas pedir perdón, hazlo.
Si necesitas consejo, búscalo.
Después reconoce que existen resultados que no puedes controlar completamente.
Preguntas frecuentes
¿Confiar significa que todo saldrá como quiero?
No. La confianza cristiana no garantiza que todos nuestros planes personales se cumplirán.
¿Puedo hacer planes y confiar en Dios?
Sí. La Biblia valora la planificación sabia, siempre acompañada del reconocimiento de nuestras limitaciones.
¿Qué hago mientras espero?
Continúa realizando responsablemente aquello que puedes hacer hoy.
Conclusión
Confiar en Dios cuando todo marcha bien puede parecer sencillo.
La confianza se vuelve especialmente significativa cuando seguimos adelante sin conocer todavía el final de la historia.
